Una semana en Chiang Mai

Esta es una entrada con retraso (De dos semanas), pero ya que la escribí en su momento, la cuelgo.

Después de todo lo que os expliqué, sólo puedo decir que ha sido una semana bastante tranquila y no la he dedicado al turismo en demasía, como ya comenté, sino que he aprovechado más bien para socializar. Me encanta estar sola, me gusta muchísimo, pero incluso yo necesito momentos en los que hablar con otras personas más allá de las llamadas telefónicas.

Así que esta semana han sido días de cenas y noches de música en directo con algunas de las chicas que conocí en el centro de meditación y con Obi, con el que hice el curso de cocina. He podido practicar muchísimo el inglés y aunque me queda mucho por delante, cada vez me quito más ese miedo a hacer el ridículo por no saber bien el idioma y me siento mucho más cómoda hablándolo.

 

No he visitado muchos templos, casi todos los días han sido de paseos por la ciudad sin ninguna dirección. Uno de los días lo pasé junto a las chicas de Dhutanga en el Parque de Doi Inthanon, ya fui el pasado año, pero la verdad es que iría cada día sólo para ver las cataratas, es una zona preciosa y muy frondosa.

Otro, que no tenía plan, acabé acompañando a uno de los que trabaja en el hostal y a sus amigos al Parque Nacional de Ob Khan. Me dejaron allí y mientras yo hacía un mini trekking, ellos se fueron a cortar bambú en una zona cercana al parque. Habría agradecido una caminata más larga, pero los caminos estaban cortados, así que me tuve que conformar con 30 minutos, aún así las vistas eran muy buenas y todo era tranquilidad, mereció la pena. A la vuelta, los esperé en la cafetería del parque tomando el mejor smoothie de fruta de la pasión que he probado nunca sentada con vistas al río. Todo confirma que los mejores planes son los improvisados.

 

Esa noche, acabé yendo al Centro comercial Maya para ver el Joker, en inglés subtitulada en Thai. Vamos que o entendía el audio, o lo entedía, porque estaba jodida, seguro que me perdí mil cosas porque cuando abrió la boca el actor fue un WTF? Pero bueno, al final no fue tan mal…

Los tailandeses tienen auténtica devoción por la familia real, eso o que como pueden ir a la cárcel si dicen algo contra ellos, simulan la devoción muy bien.

Total, después de los trailers te piden que te levantes como muestra de respeto al rey y te ponen un resumen un poco chungo de su vida, desde que nació pasando por todos sus logros militares hasta el día de hoy. Una vez termina, ya te puedes sentar y empieza la película. Me quedé alucinando, la verdad.

Una cosa que sí que tienen en común los cines de Tailandia con los españoles es que ponen el aire acondicionado simulando que estás en el círculo polar ártico. Intenté taparme como pude con mi bolso, pero acabé congeladita. Y, por cierto, otra cosa de los cines de allí, a la hora de seleccionar el asiento ¡cuidado!, porque la imagen es al revés que la de España, total, creía que tenía uno de los mejores asientos y acabé en segunda fila partiéndome el cuello, que no os pase lo mismo.

 

Bueno, otra cosa que hice esta semana es mi tattoo. Hay muchos sitios en Chiang Mai donde hacerte un tatuaje con el método del bambú, pero no tantos que sean tradicionales, es decir, que más que por estética, te hagan uno sagrado. Estos tatuajes, Sak Yant, los hacen monjes y ex monjes y tiene un proceso algo diferente, ya que primero tienes que entregarles unas ofrendas, proceden a realizar el tattoo y, cuando ya está hecho, empiezan a tocarlo diciendo unas oraciones para que quede bendecido. La verdad es que creía que dolería, pero es como cualquier otro tatuaje, algunas zonas, las más sensibles, pican un poco, pero es totalmente soportable.

Dicho esto, decidí hacérmelo en Sak Yant Chiang Mai ya que hablan en inglés y tenían múltiples comentarios que aseguraban el tema sanitario y al tener fotos de otros tatuajes, vi que lo hacían bien. Era un poco más caro que otros dos que visité, pero no hablaban en inglés por lo que era complicado entenderse y quería saber el significado del tatuaje, y no econtré referencias de ningún tipo. 

 

Mañana vuelo hacia Vietnam, tenía que extender mi visa ya que quería ver el Loy Krathong en Chiang Mai, pero resulta que cuando ya tenía los vuelos comprados, me enteré que en Mayo restringieron el festival a cinco zonas por problemas con el tráfico aéreo y tienen entradas limitadas, eso se traduce en que ahora es un festival de pago y las entradas empiezan a partir de los 100€. Total, no voy a ir, pero ahora tengo que volver a Tailandia. Hacer planes no es una buena idea, siempre surgen imprevistos.  

 

Ya os iré contando 🙂 Un besito para todos, os echo de menos.

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